11 January 2009

Un día en bandas sonoras



La radio despertador, esa ingrata cómplice diaria, te arranca de la cama bruscamente con los alegres acordes de La valse d'Amélie de Yann Tiersen. Pero dos segundos son suficientes para hacerte recordar que ni te apellidas Poulain ni estás en el luminoso y bohemio Paris de la imaginería de Jean Pierre Jeunet. Llueve y el único fabuleux destin con sabor francés que te aguardará hoy, será, como máximo, el croissant chamuscado del almuerzo.

Anoche viste Psicosis, por lo tanto, decides apartar de tu mente cierta famosa escena higiénico-homicida mientras te duchas. No sería demasiado práctico (ni ecológico) tener que sustituir este ritual diario por el baño, tal como le ocurrió a Janet Leigh, su desdichada protagonista. Sin embargo, cada vez que cierras los ojos, la estridencia de los violines de la partitura de Bernard Herrmann resuena machaconamente en tu mente. ¿Quién iba a pensar que unos instrumentos tan delicados pudieran sonar tan escalofriantemente mal?.

Mientras desayunas, un locutor nostálgico, en algún punto del dial, hace sonar Moon River y Audrey Hepburn viaja súbitamente a tu mesa, entre la taza del Cola cao y los cereales. Guitarra en mano, luciendo una toalla en la cabeza como si se tratara del tocado más sofisticado de Givenchy, le canta a la vida, a un supuesto desconocido, o tal vez simplemente a George Peppard. ¿Qué hubiera sido de Desayuno con diamantes sin el mítico tema de Henry Mancini? te preguntas mientras rebañas concienzudamente la taza con la cuchara. Posiblemente habría resultado un film totalmente distinto. La Hepburn lo sabía. Por eso, cuando le propusieron eliminar quirúrgicamente el tema del film, su respuesta fue un categórico: over my dead body!.

Ganas el pulso al tren por sólo un minuto, mientras el andén y sus trabajadores te observan burlonamente una mañana más. ¿A qué suenan los trenes? se cuestionaría la Isabel Coixet más publicitaria. Tú lo tienes claro: al concierto nº 2 para piano de Rachmaninov, como en la arrebatadoramente romántica Breve Encuentro de David Lean. Aunque, en RENFE no parecen coincidir exactamente contigo, su cinéfila elección del día es impecable. Son los Lean de Maurice Jarre los que ocupan el hilo musical: al archiconocido Tema de Lara de Doctor Zhivago, le sucede la no menos popular melodía arabesca central de Lawrence de Arabia.





Otro día más en la oficina. ¿Cómo encarar de forma optimista y sana la deprimente primera hora del día?. Decides tirar de la imaginación. La entrada que te conducirá a ocho horas de martirio laboral se convierte, por arte de magia, en la puerta doble de una cantina. Bolas de heno se agitan a tu alrededor y el polvo inunda el aire envuelto en un silencio sepulcral. No sabes si eres El bueno, el feo o el malo, pero silbas internamente la melodía de este popular western. ¿O es la de La muerte tenía un precio?. Da lo mismo. Tú silbas a Morricone y te enfrentas, estoicamente, al malvado de turno, mientras rezas con la esperanza de que hoy no lleve munición "extra".


Después de un duro día de trabajo, "ti meresci un premio". Paseando de sección en sección, descubres que, de entre la extensa colección de objetos freak de una famosa cadena de productos ocio culturales, destaca, poderosamente, la saga galáctica más famosa del cine. Con una sonrisa irónica no puedes evitar pensar que, de todas las virtudes que tiene Star Wars, que son muchas, sin duda la más perfecta y deslumbrante sea su partitura. Elegida por el American Film Institute como la mejor banda sonora de la historia, repleta de maravillosos e inolvidables leit motivs, se ha ganado, por si sola, la canonización de su autor, John Williams. Posiblemente también haya que atribuirle a este genial compositor parte del "bichito de la cinefilia" de todos los que vivimos nuestra infancia en los 80. Tiburón, E.T, el extraterrestre, Superman, Indiana Jones, Parque Jurásico, Harry Potter... ¿Quién mejor que Mr Williams para musicar la fantasía, la magia o la aventura? ¿Quién no ha tarareado alguna vez una melodía suya?.

De vuelta en el tren, y ya sin hilo musical, descubres a una mujer de mediana edad leyendo un ejemplar de la novela más famosa de Isak Dinesen. "Yo tenía una granja en África" pronuncias con acento danés. De repente, los fotogramas de la multioscarizada película de Sydney Pollack se suceden, uno tras otro, en tu mente, y por un momento sientes que sobrevuelas Kenia junto con Robert Redford y Meryl Streep.
Hay algo extrañamente familiar en el verdor de ese fascinante continente, pero hasta que llegue el momento de "volver a casa" y asociar sus bellos paisajes al shekere y los tambores, África para ti sigue sonando a John Barry en Memorias de África.

Tras una cena ligera, decides revisitar Manhattan, de Woody Allen, y admiras, una vez más, la inspiración del genio neoyorkino al elegir Rhapsody in blue de George Gershwin como tema central de su película. A excepción del hiperversionado New York, New York de Frank Sinatra, la big apple no podría tener una banda sonora mejor. Y es que Nueva York, junto con Roma o Paris, es una de esas ciudades que hemos visitado tantas veces a través de tantas miradas distintas (desde Scorsese hasta el mismo Allen, pasando por la glamourosa columnista Sarah Jessica Parker de Sex in the city), que no podemos evitar sentirla nuestra. Todos somos neoyorkinos de adopción, ¿qué importa si nunca hemos puesto un pie en alguna de sus atestadas calles?.

Un último pensamiento antes de dormir: ¿qué banda sonora le pondrías a tu día, a tu semana, o tal vez a los últimos años de tu vida?. El baremo para decidir la calidad de una banda sonora es muy simple. Si sales del cine tarareándola, es buena. Si no puedes recordarla, es totalmente prescindible. Y es una de estas composiciones "memorables" la que acude a tu mente. Melancólica y picaresca, dulce y amarga, escabrosa y suave, la partitura que Nicola Piovani compuso para La vita è bella te recuerda que la vida es agridulce a veces, buena otras tantas y una tortura nazi todas las demás. Pero tu cierras los ojos y te entregas a Morfeo, con la esperanza de que mañana alguien te reciba con un desarmante "Buon giorno, principessa!".



¿Cuál sería vuestra B.S.O?

10 comments:

  1. Enhorabuena!A pesar de no conocer muchas de las peliculas de las que hablas, me a gustado mucho como lo has escrito. Es agradable leerte, me suelen dar bastante ke pensar muchas de las cosas ke escribes y eso siempre viene bien. En cuanto a bandas sonoras, la verdad es ke adoro unas cuantas y nose si sabría por cual decidirme. Hans Zimmer con "Now we are free", muy oida pero ke no por ello pierde su enkanto, La Bso de El piano de Michael Nyman, ke me estremece kada vez ke la toco en el piano, o la dulcísima Bso de leyendas de pasión del gran compositor James horner...

    Y dices ke solo va a durar una semana? Pues ke pena, espero ke al menos sigas por el mundillo fotologero, alhy! Cuidate!

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  2. Cómo me gustan que me hagas recordar tantas cosas que merecen la pena. Yo he tenido que quitar los end titles de Vangelis en blade runner de mi móvil porque a mi compañero de piso le parecían estresantes y lo he cambiado por la de una mítica serie ambientada en boston... Cheers, ¿qué mejor para recibir la llamada de un amigo? Reconozco que corriendo alguna vez tarareo Carros de Fuego y me imagino llegando a la meta de unas olimpiadas. Durante un tiempo me despertaba con el Concerto alla rustica de Vivaldi como el espídico Roy Scheider de All that jazz (Comienza el espectáculo en España... ahí tienes otro de esos cambios de título extraños), pero últimamente me despierto con Rhapsody in blue de Gerswin, de vez en cuando sigo escuchando alguna canción de Marketa Irglova y Glenn Hansard en Once para darme un gusto, el tema principal de Closer si estoy un poco así, Arenas de Soledad de Habana Blues si tengo nostalgia y por fin, si algún día tengo una vespa, pasearé con la música de keith jarret, leonard cohen e incluso juan luis guerra en la cabeza como Nanni Moretti en Caro Diario http://es.youtube.com/watch?v=MZvNHBsJUcc

    Besos musicales

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  3. Buenas Alhy!!! ya estas en mi blog (he puesto tus dos blogs para que veas... jajjaj) por cierto convence a arwy para que cambieeeeee estos son mas potitos!!

    Besossssss

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  4. Vaya, por lo pronto tengo que decir que no he visto dos filmes de los que enumeras. Bueno, decir enumeras no es justo. De los que nos recuerdas. Pero describes tan bien los momentos que ya me imagino las escenas.

    Una banda sonora, buf, no sabría decir. Pero una cosa es segura, Yann Tiesen me pierde y Thomas Newman me gusta mucho.

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  5. ¿Mi banda sonora? Pregunta complicada, pero tratándose de tu blog, haré memoria.
    Todas las mañanas me despierto con la valse d'Amélie, de Yann Tiensen. Me transmite buenas sensaciones antes de comenzar el dia.
    Cuando llego tarde a la facultad y tengo que aligerar el paso, en mi mente se oye Lust for life, de Iggy Pop, la canción del inicio de Traispotting.
    Ya de vuelta a casa, algo más tranquilo, mientras me tumbo sobre el sofá a descansar se oye la canción de Beethoven que se escucha en la naranja mecánica y por último, antes de dormir, pienso en Francia, en Paris, mientras suena la banda sonora de Les quatre cents coups, de Jean Constantin.

    Bisous sonoros.

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  6. impresionante despliegue de bandas sonoras, jajaja, me quito el sombrero ante una relación de unas películas excepcionales junto a sus no menos excepcionales bso n_n
    elegancia felina la tuya :)
    espero que estés mejor vida, este tiempo nos tiene a todos bastante descolocados
    y no, aún no vi la de Buscando un beso...¿te lo puedes creer? ains :(

    Kisses elevados a la millonésima potencia .^

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  7. Que dificil eso de ponerle banda sonora a tu vida.... no se, yo creo que elegiria la banda sonora de pulp fiction por ejemplo.
    No porque sea la mejor banda sonora de todos los tiempos.. ni nada por el estilo. Pero creo que le pega mucho a mi vida jajaja


    Por cierto, me permites publicitar tus blogs en mi facebook (ya se que eres enemiga de esta red social, pero yo soy fiel usuaria :P )??

    Muas

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  8. Se me ha ocurrido una canción que encierra mi forma de ver la vida: Always look at the bright side of life, la canción con la que termina La vida de Brian :D

    Un saludo.

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  9. Veo mucho conocimiento por aquí. me seguiré pasando por aquí a menudo. Y respondo a tu pregunta con...
    El viaje de Chihiro. Tiene una música realmente preciosa. Es tranquila, llena de emoción.
    De lo más bonito, y acompaña a las imágenes de maravilla.

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  10. Ok una banda sonora... que la señora se molesta...., no quiero que aumentes tu odio hacia mi!!! jajajaja me levanto con la sonrisa de julia y me acuesto con la sonrisa de julia.. lo siento.. no son bandas sonoras pero... es asi... bueno como te va la vida?? que no dices nada... solo te metes un poco con mi blog.. y nada increpando como siempre ;) lo de wall-e ha sido una vergüenza.. y la del fincher hay q verla! por cierto ya vi buscando un beso a medianoche, esa la recomendaste, verdad??? me gustoooo muchisisimoooooo, si es que por mucho que digamos no somos tan diferentes... ayzzzzzzzzz jajjaja

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