07 August 2009

¿Qué aprender de Harry Potter y el misterio del príncipe?



- Viendo la quinta, uno puede pensar que es imposible ver una adaptación potteriana peor, pero se equivoca...
- El guionista, Steve Kloves (al que siempre agradeceré la magnífica Los fabulosos Baker boys) ha vuelto después de la masacre del título anterior.... pero pa’ que lo hiciera...
- Más que una película, parece que estamos viendo un collage hilvanado sin gracia y con puntadas muy gruesas
- Ron y Hermione están más preocupados por sus efervescencias romántico-hormonales que por la seguridad del mundo mágico (y ella casi nos hace olvidar que es la primera de su clase)
- Lavender Brown, el ligue de Ron, tiene más protagonismo que Voldemort (además de un cierto parecido con la Elsa Pataky de Al salir de clase)
- Una de sus mayores bazas, es ir comparando las evoluciones físicas de los protagonistas (lo cual no dice mucho a favor del argumento)
- A pesar de que mi acompañante no este de acuerdo, Ron cada vez está más buenorro (¡por Yoda, que no me le corten el pelo!)
- Si se van a poner en plan “Sweet sixteen”, que lo hagan bien. La historia de amor entre Harry y Ginny está mutilada y el primer beso de la novela, es de esos que reducen la vida en uno o dos años. ¡Aprovechad el material original, leñe!
- Habría que practicarle un cruciatus al estilista que ha ideado el corte de pelo de Harry en las dos últimas entregas. Un chico al que le vuelve a crecer el pelo a minutos de cortárselo y que, haga lo que haga, siempre lo tiene revuelto, no puede llevar ese peinado de primera comunión
- Dumbledore cada día se parece mas a Gandalf
- El niño que hace de Voldemort preadolescente (Hero Fiennes Tiffin) tiene mucho futuro.... en todos los sentidos. Se nota que de Fiennes le viene al galgo...
- Las actuaciones, en general, son más convincentes. Siempre es un placer ver a Alan Rickman y a Jim Broadbent nos lo creemos todito todo
- ¿John Williams ha sido eliminado con algún maleficio o lleva la capa de invisibilidad?
- Un final que debería poner los pelos cual púas de Espinete en el Ártico se queda en “Ya es otoño en El corte inglés”
- ¡Que mayor está mi McGonagall, jop!
- Harry anuncia que es el elegido con mas convicción y orgullo que Neo al final de Matrix (la primera, of course. Las otras dos, en lo que a mi respecta, no existen)
- Han subestimado la memoria freakil presentando como nuevo "septumsempra", un encantamiento que ya aparecía en la dos...



Sí, lo sé. Mi retonno se ha retrasado mucho. Demasiado. Pero es que cuando más lo postergaba, más espectacular tenía que ser el regreso. Y, al final, lo que me ha hecho regresar, no ha sido un artículo más o menos currado, si no la necesidad de desahogar mi freakismo.

No olviden pasar por la encuesta de la derecha. Prometo no arrancar (demasiadas) cabezas si no gana Wall·E ;)

24 May 2009

First Love



Dicen que al primer amor se le quiere más y a los otros se les quiere mejor. Trasladando esta afirmación al séptimo arte, podríamos asegurar que tod@s l@s que amamos el cine hemos tenido un primer cuelgue fílmico en alguna etapa tierna y esponjil de nuestra existencia, un punto de inflexión emotivo-temático-visual que, de alguna manera, nos ha marcado para toda nuestra vida.





En mi caso, a pesar de repetir(me) cansinamente que no soy una “genre girl”, en un ejercicio de honestidad, he descubierto que haber crecido en los 80, la época dorada del rey midas Spielberg, “estrenándome” en la big screen con Elliot y E.T. y considerando the coolest of the cool films como Star Wars (el mayor culpable de mi cinefilitis), Back to the future, Indiana Jones y Superman, tiene que dejar secuelas. Asi que, me guste o no, si hay algo a lo que a esta freak le cuesta resistirse, por encima de otras tentaciones fílmicas, es a una buena película de ciencia ficción.





Por lo tanto, la soundtrack cinéfila de la época más cándida de mi vida, se puede resumir con dos palabras: John Williams. Nunca he ocultado mi adoración por este mítico compositor y, de hecho, llevo años pidiendo su canonización o, en su defecto, que su córtex musical sea estudiado por la ciencia, cuando nos abandone dentro de muchos, muchos años.
Así que, en parte por mi nostalgitis, y en parte porque mis obligaciones estudiantiles no me permiten extenderme con actualizaciones más elaboradas, os dejo hasta finales de junio reflexionando sobre vuestro primer amor fílmico, con una nueva sección-encuesta y la mejor B.S.O. posible.





No hace falta que confiese cuál es mi score williamsiana favorita, ¿verdad?





Enjoy and think! ;)

17 May 2009

Cosas que me dan vergüenza ajena


* El (incomprensible) éxito de Fuga de cerebros:

La vergüencitis no es por la peli en si (lo cual sería más que justificable), sino por las enciclopedias que se podrían escribir sobre el criterio del espectador medio en este país.
Hombres testosteróneos de España, lo buenorra que está mi tocaya no es una excuse para tragarse un bodrio de tan títanicas dimensiones, se pongan como se pongan.

Si un/a amig@ te la recomienda insistentemente y te conoce un poquito... cambia de friend or... run!

* El irreconciliable "Déjame entrar versus Crepúsculo":

Las comparaciones siempre son odiosas, pero, en este caso, además, resultan absurdas. Comparar un film con otro, es como comparar un galgo con un caniche en una carrera de canes: ni son de la misma raza, ni compiten en igualdad física, ni anatómicamente están creados para lo mismo. Una es un culebrón moderno, una historia adolescente con vampiros hecha, sobre todo, para púberes, y la otra es una historia de amor/horror atípica que, casualmente, tiene como protagonista (¿femenina?) a una vampira adolescente.

Se que me arriesgo a ser el objeto de la ira desatada tanto de los fans de las criaturas de Stephanie Meyer como de cinta de culto indie sueca, pero a mi no me entusiasma ninguna de las dos...

* Comprobar que los dosmiles son más conservadores que los 60 en la Enterprise de Star Trek XI:

El creador de la famosa saga trekkie, Gene Roddenberry, era un hombre idealista que creía que el ser humano era bueno por naturaleza. Hace mucho, mucho tiempo, imaginó una utopía futurista, donde las razas no importaban y las "diferencias interespecie" convivían armónicamente. Meter a un ruso en la tripulación (con la tan reciente guerra fría de EE.UU. con Rusia), a una mujer negra (en los tiempos de Martin Luther King donde el racismo era algo tristemente cotidiano y una mujer nunca tendría un puesto de importancia en una misión espacial), o a un hombre de rasgos asiáticos como el Sr. Sulu (con las heriditas aún abiertas de guerra con Japón), fue algo very revolucionario.

40 años después han retomado la saga, le han hecho un lifting (y han guapeado a todos sus miembros, para que negarlo) y el producto final es una precuela entretenida llena de carismáticos, personajes... masculinos. En la Enterprise (y fuera de ella), sigue flotando mucha más testosterona que estrógenos. Y es que parece ser que el espacio no es la última frontera después de todo. Los años han pasado, hay mucha tecnología, mucho (aparente) dilema filosófico-moral, mucho avance socio-cultural, pero ellos siguen siendo los que pinchan y cortan y ellas, las sacrificadas madres, las chicas-jarrón-que-hacen-bulto-y-llevan-las-bandejitas o las novias cañón sinsorgas con don de lenguas. Leia, I miss you!

Como diría mi adorado Eduardo Galeano “Vuela torcida la humanidad, pájaro de un ala sola”.





[Sorry si últimamente estoy poco “contestadora” y se me acumulan los posts pendientes. Bad time]

Hablen de las cosas que les den vergüenza ajena lately. Si quieren....

26 April 2009

I've just seen a face: Jim Sturgess



* Radiografía:

Británico, 27 años, actor-cantante. Visto en Across the universe, Las hermanas Bolena y 21 blackjack.

* Prehistoria:

Al ver que su carrera cinematográfica no acababa de despegar, el bueno de Jim decidió refugiarse en su segunda vocación: la música. Y fue precisamente su talento vocal el que poco tiempo después lo rescataría para la gran pantalla. Thank God, o, mejor dicho, thank Jude!

* El flechazo:

En Across the universe, donde actúa, canta, se enamora y enamora. Incluso aunque, como en mi caso, tengas una relación amor-odio con esta cinta de Julie Taymor, no puedes evitar prendarte de este chico "bohemian-scruffy" que se expresa (tan condenadamente bien) a través de las canciones de los Fab Four.

* Razones para no perderlo de vista:

Desde que se dio a conocer, Mr Sturgess parece la bola que persigue a Indiana Jones en En busca del arca perdida: no hay forma humana de pararle. Todos le quieren y él se aprovecha. Y es que el chico posee ese magnético no-se-qué-que-se-yo que sólo tienen unos pocos, carisma, talento, una honestidad que traspasa la pantalla y, además, es guapísisimo.

* Sing it again, Jim!:

No os lo perdáis en Crossing over junto a Harrison Ford, Ashley Judd y Sean Penn, film que pretende analizar el tema de la inmigración en USA desde una óptica no hollybudiense; la polémica Fifty Dead Men Walking o la historia real de un terrorista irlandés arrepentido que se cambia de bando, convirtiéndose en un infiltrado; el nuevo proyecto de Peter Weir, The way back, en el que compartirá protagonismo con nada más y nada menos que Colin Farrell y Ed Harris; y Heartless, la historia de un chico acomplejado que vende su alma al devil para estar "hot chocolate", y acaba pagando un precio inesperadamente alto: convertirse en asesino.

Trust me, Jim is here to stay!

Y si todo esto no es suficiente para que le queráis como yo, he aquí el musical (y prozac) moment exacto en el que me chiflé por él:



Hoy inauguro una nueva sección inspirada por una de las frases de Antón Ego en Ratatouille (“El mundo es hostil para los nuevos talentos”). Desde este humilde rinconcito, van a pasearse tod@s aquellos actores y actrices semidesconocid@s que, a mi parecer, tengan “star quality”, y también l@s que, a pesar de tener un nutrido curriculum, no resultan familiares para el gran público. ¿Y quién mejor para hacer los honores que uno de mis amores platónicos? ;)
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